lunes, 17 de mayo de 2010

MÁLAGA 1, R. MADRID 1

Se acabó lo que se daba. Como será la cosa, que hasta que no empezó el partido, estuvimos matando el tiempo jugando una partidita de mus, (que ganó el que suscribe, claro...). Después, ní emoción ni nada, asumiendo el segundo puesto y pensando en la segura despedida de ese gran madridista que es Guti. El resultado ya era lo mismo, gran liga ganada por el que ha demostrado ser el mejor, el Barcelona.
Nos quedó el consuelo de degustar las famosas "gambas de Amadeo", que, religiosamente pagó y los demás pudimos disfrutar.
Por cierto, la próxima temporada, de momento, he sido yo el que ha cruzado apuesta con el conocido Amadeo, y esta consiste en que el que pierda, pagará la consabida gambada.
Ahora viene lo gordo, pues yo apuesto por que mi Madrid NO ganará la proxima Liga, mientras el afirma que si lo hará.
Pensarán muchos que me he vuelto loco, pero, al contrario, deseo con toda mi alma perder la apuesta y así poder invitar a mis amigos. En caso contrario siempre me queda el sabroso regusto de las gambas gratis.
Buen mundial y hasta la Liga que viene.

domingo, 9 de mayo de 2010

Real Madrid- Ath. Bilbao 5-1

Llevaba un montón de tiempo sin llevarme la radio al campo. No es algo que me guste, parece que le quita espontaneidad a lo que se ve.

Me recuerda a aquella frase de Groucho Marx: ¿Va a creer más a sus propios ojos que a mí?

Pero esta vez, por aquello de que el Real Madrid iba a jugar en dos campos, lo merecía la ocasión.

Pero nada más empezar, una vez sintonizada la única emisora sin publicidad, escucho "Gol de Messi", y según se lo estoy comentado a mi vecino de asiento, oigo que el Bernabeu ruge de satisfacción. Y es que ahora parece que evidente que entre "Gol en Sevilla" y "Gol del Sevilla" hay poca diferencia en cuanto al sonido, pero brutal en cuanto al significado.

Eso sí, las diferentes emisoras que retrasmitían el choque aprovecharon para achacar a fallos de sus competidoras (sin darse cuenta de que con esa explicación atribuyen audiencias masivas a sus rivales)

Pero no se dieron cuenta los diferentes comentaristas de la sutil jugada psicológica que desarrolló el público merengue.

Hasta ese momento el juego del Madrid apuntaba a pobretón y ramplón, con ese festejo inusitado en la grada se intentaba hacer creer al once blanco que las cosas iban bien por el sur, y que ay de ellos si el Sevilla hacía los deberes y ellos no.

A la vista está que tras ello el Madrid le endosó una manita a los leones, lástima que el Sevilla se quedara a un solo gol de hacer los suyos.
Buen Verano a todos...

jueves, 6 de mayo de 2010

MALLORCA 1, R. MADRID 4


¿Y sí Cristiano Ronaldo no se hubiera lesionado?

¿Habría a estas horas liga?

Eso, no se puede saber, pero lo que si sé, a ciencia cierta, es que es el mejor jugador de la Liga española con diferencia, ni Messi ni leches, es Él.

Aún televisando en abierto el partido, aparecieron los anti, algunos atléticos confesos, después del partido de su equipo, con tal, y son palabras textuales, “de vernos como se nos desencajaba la cara”...

Ciertamente, más que desencajarnos nada, nos descojonamos al final del partido, pero claro, el autor de la declaración y el resto de los alérgicos al color blanco, ya habían tomado las de Villadiego. Y todo gracias al portugués, que de paso, marco tres golitos que le dejan al borde de conseguir que comamos gambas pagadas por el enemigo.

Bien, Ramos, muy bien Casillas y Cr9, excelso, eso, la emoción, y poco más...

Ahora, y sín que sirva de precedente, ¡AUPA ZEBIYA!

lunes, 3 de mayo de 2010

Real Madrid - Osasuna 3-2

Feliz ignorancia la de los niños, y más con el sistema educativo actual.

Entiendo que un niño de unos cinco años no tiene porque conocer la Ley de la Gravedad.

Menos aún ha de saber quién era Isaac Newton. Hasta ahí todos de acuerdo.

Pero digo yo que el bendito de su padre que lo lleva al fútbol algo de ello sí debería barruntar.
Y es de ley que si ve a su vástago tirar cáscaras de pipas, no le han de faltar muchas luces para dilucidar que los dichosos desperdicios van a acabar pringando a los sufridos espectadores que nos situamos bajo el infante artillero.

Tampoco es incomprensible que si uno, harto del bombardeo intensivo, decide iniciar una contraofensiva y ve que el compañero de asiento está comiendo pipas, le pida algunas.

Las nociones de física del que esto suscribe no llegan ni a lo básico, que canutas las pasó en el BUP, y de las únicas parábolas que entiende algo son de las bíblicas, así que el que una de las cáscaras lanzadas como réplica y sin mirar, impacte en los labios del pequeñuelo sólo puede deberse a la más pura casualidad.

Que el niño escupa la cáscara intrusa es de lo más normal e instintivo, cualquiera haríamos eso.
Que el escupitajo aterrice en la coronilla de mi compañero de grada vuelve a recaer en la casualidad.

Que el rebautizado se yerga, vocifere, amenace y amague con sacudir al padre de la criatura ya sobresale de lo normal y cotidiano.

Que se monte el consecuente revuelo, amenazas variadas, empujones, agarrones, insultos, etc. no se puede decir que sea de lo más habitual.

Afortunadamente se impuso la cordura, todo quisqui se pidió perdón, el niño se llevó un bofetón paterno (yo no porque mi padre no estaba por allí) y las aguas volvieron a su cauce, sobre todo cuando llegó el tercer gol del Madrid.

viernes, 30 de abril de 2010

ZARAGOZA 1, R. MADRID 2

Ya, ya sé que publicar la entrada del partido del sábado el viernes siguiente es un poco raro. Pero, además de una buena porción de pereza, decidí esperar al resultado del partido entre F.C. Barcelona y el Internazionale de Milán. Porque, muchas de las conversaciones que se dieron en el Sydney giraron en torno a ese encuentro.

Los habituales antimadridistas, al ver el resultado final, con goles de la enfermería, se afiliaron al club del “clavo ardiendo”, y claro, su única ilusión era ver al Farsa paseando la Copa de Europa por la Castellana, camino de la Cibeles... Pues va a ser que no.

Yo, por mi parte, me volví a cubrir de gloria, criticando la salida al terreno de juego de Raúl, pero, como el espíritu del madridista es de natural noble, supieron perdonar.

La concurrencia empieza a creer en el título de liga, y eso se nota en la afluencia, que me estoy pensando bajar al bar dos horas antes y acaparar sillas y taburetes, para después venderlos en la reventa.

Lo que se está poniendo chunguillo es lo de las gambas, pero confiemos en Cristiano.

lunes, 19 de abril de 2010

Real Madrid - Valencia 2-0

Fue empezar el partido y mis vecinos de localidad y servidor sentir unos picores y malestar generalizado que no sabíamos a qué achacar.

En un principio pensamos que los cubitos de los cubatas previos al partido podían estar en mal estado, pero otro de los vecinos dio con el diagnóstico cabal a nuestros males.

Aunque nuestra zona es de socios, parece ser que algunos socios peseteros, descastados y vendidos al enemigo habían vendido a ciertos facinerosos sus abonos, de tal modo que muchas de las localidades aledañas habían sido ocupadas por culés el día del clásico entre los clásicos, y claro había cierta ponzoña en el ambiente.

Afortunadamente llegaron los porreros de costumbre con su incienso particular, los que habían merendado con sus regüeldos expansivos y los que acababan sus digestiones con sus flatulencias pestilentes para que todo volviera a su ser.

Hasta llegaron los aromas de un bocadillo de gambas al ajillo que nos hicieron recordar la tarea pendiente que tiene Ronaldo. Ese que parece a aquel genial saltador de pértiga, Sergei Bubka, que sólo saltaba un centímetro más por torneo para sacar más pasta.

jueves, 15 de abril de 2010

ALMERÍA 1, R. MADRID 2

Volví a ser infiel al Sydney. Y esta vez por solidaridad con mi socio de blog, que no podía ir a verlo hasta allí. El bar elegido, cercano al centro de trabajo del colega, sin ambiente, sin sonido de la tele casi, y lo más importante, sin antimadridistas, que son las sal del fútbol en el bar.

Encima, van y nos habilitan una sala exclusivamente para nosotros, que pensábamos estar en un palco del Bernabeu. Eso si, el mamón este, debido a un ocasional dolor de muelas mío, se ha zampado todos los aperitivos.

El Madrid, como de costumbre, Cristiano, Guti y poco más, y así, ni liga ni leches.

De precio, moderado, y la temprana hora del partido, sumada a la falta de tensión me ha hecho pensar que estaba viendo un amistoso.

Será tal vez el bajón del partido del sábado.

Por cierto, estoy viendo al Valencia ahora mismo, y de pensar en la defensa blanca, acojona.